Alarmante aumento del maltrato contra animales domésticos en Colombia
Alarmante alza del maltrato contra animales domésticos en Colombia: cifras, causas y desafíos institucionales
En los últimos años, los casos de maltrato contra animales domésticos en Colombia han crecido de forma preocupante, evidenciando no sólo una crisis de bienestar animal sino también un reflejo de dinámicas sociales más profundas. Este artículo analiza las cifras más recientes, las causas detrás del incremento, las rutas de denuncia disponibles y los vacíos institucionales que obstaculizan una respuesta efectiva.
Cifras al alza: el panorama actual del maltrato animal
¿Le ha pasado que abre sus redes sociales y se encuentra con videos indignantes de maltrato animal? La sensación de que estos casos se multiplican no es solo percepción. Los datos más recientes confirman una tendencia preocupante.
Entre enero y julio de 2025, la Policía Metropolitana de Bogotá reportó un aumento del 62% en los casos de violencia contra animales domésticos, al pasar de 134 en 2024 a 217 en 2025. A nivel nacional, las cifras siguen siendo imprecisas, en parte porque muchos casos no se denuncian o no se registran adecuadamente. Aun así, la Fiscalía General de la Nación informa que en los últimos cuatro años se han dictado 212 condenas y se han imputado 619 personas por maltrato animal. En algunos meses, como abril de 2025, Bogotá registró incrementos de hasta el 300% frente al mismo periodo del año anterior, lo que refleja una tendencia sostenida y alarmante.
Tipos de maltrato contra animales domésticos
Pero el maltrato animal no es un fenómeno aislado ni reciente. A nivel mundial, los actos inhumanos cometidos contra animales constituyen un problema que afecta a las sociedades en su conjunto. La psicóloga estadounidense Frank R. Ascione, pionera en el estudio de la “violencia interrelacionada”, demostró que las conductas agresivas con fines de dominación o placer —como la violencia intrafamiliar, el acoso entre pares o el maltrato animal— comparten raíces comunes. Según esta teoría, quien maltrata animales tiene mayor probabilidad de reproducir o naturalizar otras formas de violencia, lo que convierte este tipo de actos en un indicador temprano de descomposición social.
El maltrato animal puede adoptar múltiples formas: desde la violencia doméstica y el abandono, hasta la experimentación en laboratorio irresponsable, la caza furtiva, el tráfico de especies, la cría intensiva con fines comerciales o las prácticas sexuales aberrantes. Cada una refleja una misma raíz, la instrumentalización del ser vivo y la pérdida de empatía social hacia otras formas de vida.
Así, más que un problema individual, el maltrato animal revela un síntoma profundo de violencia estructural que atraviesa la cultura, la educación y las instituciones. Su abordaje, por tanto, exige no solo castigo, sino prevención, sensibilización y políticas públicas coherentes con una ética de respeto hacia todos los seres sintientes.

¿Por qué se incrementa el maltrato contra animales domésticos?
El aumento del maltrato a mascotas en Colombia tiene múltiples causas interrelacionadas:
- Sobrecarga de tenencia irresponsable: La proliferación de animales de compañía sin control, esterilización o supervisión facilita que condiciones de descuido se conviertan en maltrato.
- Uso instrumental del maltrato animal en dinámicas de violencia: Estudios recientes de la Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) y la Secretaría Distrital de la Mujer de Bogotá muestran que el maltrato hacia las mascotas es una “bandera roja” de violencia de género: el agresor daña al animal para intimidar o manipular a su pareja.
- Falta de cultura ciudadana y sensibilización: El desconocimiento de los derechos de los animales, la minimización del daño psicológico al animal y la normalización del maltrato facilitan su continuidad.
- Insuficiencia institucional y de recursos: Hay déficit presupuestal, de personal técnico, de protocolos efectivos y de seguimiento para casos de maltrato animal, lo que reduce la capacidad de prevención y sanción (por ejemplo, sólo parte del presupuesto previsto para cultura ciudadana se ha ejecutado).
Rutas de denuncia y sanciones: ¿qué dice la ley?
En Colombia, el marco jurídico para la protección de animales domésticos se basa en la Ley 1774 de 2016, que reconoce a los animales como seres sintientes y tipifica el maltrato como delito, con penas de prisión de 12 a 36 meses cuando hay muerte o lesiones graves.
Para denunciar en Bogotá, por ejemplo, la ciudadanía puede utilizar la línea 123 de emergencias o la específica del IDPYBA (601 439 9801) para hechos de maltrato animal.
Respecto a sanciones: según la Fiscalía, en los últimos cuatro años se han obtenido 212 condenas y 619 imputados por maltrato animal en Colombia. Este marco legal y estas rutas son esenciales, pero su eficacia depende de la velocidad de respuesta, la calidad de la investigación y la imposición real de sanciones.
Vacíos institucionales y desafíos para el abordaje
A pesar de los marcos normativos existentes, se identifican varios vacíos que obstaculizan una respuesta eficaz al maltrato de animales domésticos:
- Baja tasa de condenas: Aunque hay avances, el número de casos que llegan a condena sigue siendo limitado frente al número de denuncias.
- Falta de recursos técnicos y humanos: Instituciones competentes, como el IDPYBA en Bogotá, han sido señaladas por su incapacidad para cumplir con sus funciones ante el aumento de casos.
- Deficiencia en sensibilización y educación ciudadana: La prevención depende también del involucramiento del sector privado, la academia, las fundaciones y los ciudadanos.
- Regulación urbana y tenencia responsable incompletas: No basta criminalizar el maltrato; se requiere promover la adopción responsable, esterilización, control de criaderos, registro de mascotas y políticas de convivencia interespecie.
Hacia una estrategia integral de prevención
El creciente fenómeno del maltrato contra animales domésticos en Colombia, exige una respuesta integral. No se trata sólo de aplicar la ley, sino de entender que la crueldad hacia animales es un síntoma de dinámicas de violencia más amplias, incluidas las que afectan a seres humanos vulnerables.
La combinación de estadísticas cada vez más alarmantes —por ejemplo, el aumento del 62% en Bogotá en 2025— con la comprobada relación entre maltrato animal y violencia de género plantea la necesidad de fortalecer rutas de denuncia, sensibilizar a la población, dotar de recursos a las autoridades y conectar las políticas de bienestar animal con los sistemas de justicia y protección de las víctimas humanas. Solo así se podrá romper la espiral de silencio que permite que la violencia crezca escondida tras el maltrato a mascotas.

Preguntas frecuentes
¿Qué delitos contempla la Ley 1774 de 2016?
La normativa tipifica el maltrato animal como delito autónomo en Colombia, con penas de prisión de 12 a 36 meses cuando el animal sufre muerte o lesiones graves. Además, reconoce a los animales como seres sintientes.
¿Cómo puedo denunciar un caso de maltrato de animales domésticos en Bogotá?
Puede llamar a la línea 123, o a la línea del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) 601 439 9801 para denunciar a partir de enero de 2025. También puede acudir al CAI de la policía más cercano o contactar a través del correo del IDPYBA.
¿El maltrato de mascotas puede indicar violencia de género?
Sí. Estudios recientes en Bogotá han evidenciado que aproximadamente el 31% de los casos analizados combinaban maltrato animal y violencia contra mujeres, generalmente ejercida por hombres que usan a la mascota como medio de control o intimidación.
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