Animales que no son mascotas: por qué el bienestar animal prohíbe su tenencia en hogares
El bienestar animal prohíbe que muchos animales sean tenidos como mascotas. Conozca qué especies no son mascotas y qué dice la ley para evitar un delito ambiental.
El bienestar animal es un principio legal, ético y ambiental que orienta la relación entre los seres humanos y los animales. Desde esta perspectiva, los animales que no son mascotas son aquellas especies silvestres que no pueden adaptarse a la vida doméstica sin sufrir daños físicos, psicológicos o comportamentales. En Colombia, su tenencia no solo vulnera este principio, sino que constituye un delito ambiental.
Aunque algunas personas consideran que tener animales exóticos es una forma de compañía, las autoridades ambientales advierten que esta práctica genera graves afectaciones a la biodiversidad y expone a las personas a riesgos sanitarios y de seguridad.
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El bienestar animal y la Política Nacional de Protección
La Política Nacional de Protección y Bienestar Animal, liderada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, establece que el bienestar animal implica garantizar condiciones adecuadas de alimentación, salud, comportamiento natural y entorno. Estos criterios no pueden cumplirse en un hogar cuando se trata de fauna silvestre.
Por esta razón, los animales que no son mascotas no deben ser retirados de su hábitat natural. Grandes felinos, reptiles, aves silvestres y primates cumplen funciones ecológicas esenciales, como el control de poblaciones, la dispersión de semillas y el equilibrio de los ecosistemas. Su extracción rompe estas dinámicas y agrava la pérdida de biodiversidad.
Qué animales no deben ser considerados como mascotas
Desde el enfoque de bienestar animal, la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá ha identificado que los animales que no son mascotas coinciden con las especies más traficadas ilegalmente en la ciudad y el país.
Reptiles y aves silvestres
Tortugas, iguanas, serpientes, loras y pericos son capturados para su comercialización. Durante el transporte clandestino, muchos mueren por deshidratación, asfixia o estrés extremo, lo que evidencia una violación directa al bienestar animal.
Mamíferos silvestres y primates
Monos cariblancos, titíes y otros primates son separados de sus grupos familiares, lo que les provoca alteraciones emocionales severas. Además, representan riesgos de transmisión de enfermedades zoonóticas.
Arácnidos, felinos y especies peligrosas
Tarántulas, felinos silvestres y animales venenosos no sólo están protegidos por la ley, sino que su tenencia pone en peligro la integridad física de las personas. Por ello, son claros ejemplos de animales que no son mascotas.

Tenencia ilegal y delito ambiental en Colombia
La caza, el transporte, la comercialización y la posesión de fauna silvestre están prohibidas por la Ley 1333 de 2009, que regula el proceso sancionatorio ambiental. Esta norma reconoce que la tenencia ilegal vulnera el bienestar animal y afecta el patrimonio natural del país.
El Código Penal colombiano establece penas de 48 a 108 meses de prisión para quienes se apropien o exploten recursos naturales sin los permisos correspondientes. El tráfico de fauna silvestre es una actividad lucrativa ilegal que externaliza costos ambientales y sociales, afectando especialmente a los ecosistemas más frágiles.
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Alternativas responsables para la ciudadanía
Las autoridades ambientales recuerdan que existen espacios adecuados para conocer y valorar los animales que no son mascotas, como zoológicos, bioparques y reservas naturales. Estos lugares cumplen funciones educativas y de conservación, sin someter a los animales a condiciones inadecuadas.
Asimismo, el bienestar animal también implica una ciudadanía activa. Denunciar la tenencia ilegal o el tráfico de fauna silvestre contribuye a la protección de las especies y al cumplimiento de la ley.

Bienestar animal y responsabilidad con las mascotas permitidas
Tener un animal de compañía es un compromiso a largo plazo. La Ley 1774 de 2016 reconoce a los animales como seres sintientes y sanciona el maltrato con penas de prisión y multas económicas.
El bienestar animal exige tiempo, cuidados veterinarios, alimentación adecuada, vacunación y educación para la convivencia. Respetar estas obligaciones ayuda a evitar que los animales que no son mascotas sigan siendo víctimas del tráfico ilegal y la explotación.
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Preguntas frecuentes
¿Por qué el bienestar animal prohíbe tener fauna silvestre como mascota?
Porque estas especies no pueden desarrollar su comportamiento natural en los hogares y sufren daños físicos y emocionales.
¿Qué sanciones existen por tener animales que no son mascotas?
Multas, procesos sancionatorios ambientales y penas de prisión según la gravedad del caso.
¿Dónde se pueden denunciar estos casos?
Ante el Ministerio de Ambiente o las autoridades ambientales locales a través de sus canales oficiales.